Vintage & PR

vintage

El periodismo ya ni alienta. ¿Cuántos años más durará esta vintage o retro carrera universitaria? Lo veo claro, la comunicación conocida va a desaparecer y las agencias van a sufrir las consecuencias si no se suben. Pero… ¿A dónde?

Hace pocos años se creyó que la respuesta era “el community-management-para-dummies”: hacer ruido en redes sociales.  Ahora sabemos que es difícil medir y cuantificar los esfuerzos implementados en redes sociales con relación a las ventas de un producto o la contratación de un servicio. Subir propaganda a Internet, no sirve. Subirse al “carro” de las redes sociales no es una solución, ni un destino, sino una forma de viajar.

Los clientes se apuntan a “Internet”, no saben lo que les aporta, pero piensan que sufrirán las diez plagas bíblicas, como los egipcios, si no gestionan perfiles sociales y se los encargan a un equipo que consiga followers. Como consecuencia, la sociedad está siendo saturada por marcas que abren perfiles y organizan mil eventos, como antes se saturó a la prensa enviándole press-packs en cajas llenas de confeti.

Esto que vas a leer es un fragmento de conversación (natural e improvisada) que he mantenido esta mañana con un gran experto en tendencias y consumo, entre otras cosas, como saben los muchos seguidores de su divertido blog:

(…Por supuesto, he borrado los secretos, los tacos, las alusiones socarronas que devalúan la imagen o el honor de terceros y todo lo divertido, pero en materia de comunicación, me parece interesante compartirlo…)

– Popy Blasco: La única forma de que la comunicación social de marca “cuaje” es a través de embajadores que realmente se identifiquen con el producto que se mueve a través de las redes sociales.Las marcas deben entender que no se trata del número de followers, sino de la calidad de los mismos. No es lo mismo que te siga 1 persona y que esa persona sea Briª, a que te sigan 40 pokeras…Hay que generar contenidos audiovisuales que despierten el deseo de ser compartidos, que corran de muro a muro de Facebook y Twitter.

– Moi: Sin embargo los clientes no son nada fans-de-lo-cualitativo. Ellos quieren 5.000 seguidores y les da lo mismo si son marcianos verdes traídos de otro planeta para darle-al-like. Con todo, aunque Briª y Miª te adoren, es complejísimo cuantificar la relación entre los resultados y los beneficios del negocio, y ahí está la grieta: la grieta de la comunicación y los embajadores. Los IT KIDS ahora están en la cresta de la ola haciendo un calvo, pero a toda esta estructura hay que introducirle contenido “necesario” o se derrumbará…

– Popy Blasco: Los beneficios de negocio son imagen de marca que se traduce en ventas. Si le gustas a Briª, le gustas a sus seguidoras. Más vale un seguidor que pueda comprar tu producto, seguidores con poder adquisitivo y ganas, que ciento volando.

– Moi: Si produces cultura o una marca de ropa retorcida donde no esperas vender más que a estetas y agudos -muy delgados-, está bien que Briª diga: “Me gusta”. Es tu target, pero si vendes cualquier otra cosa… Si es que consumen más las pokeras que las aristócratas…primero porque son súper glotonas -en todos los aspectos- y segundo porque ahora es “tendencia” el no consumo, practicar la austeridad, el knowcosting, slow consumer…y los IT KIDS -como Briª-…siguen las tendencias…la austeridad es lo elegante ahora y les viene de perlas a los aristócratas que, como sabes, son muy ratillas.

– Popy Blasco: Pero es vital que un producto sea aspiracional. Quién dice Briª, dice Belinda para Bershka. Si Belinda no le da al “Me Gusta”, las niñas no compran. Las marcas tienen ansias y quieren las 5.000 seguidoras (que luego no se gastan un duro) en 10 días, pero la imagen de marca tiene un proceso.

Primero María Rosenfeldt tiene que hacer el ridículo en el vídeo de Loewe para que luego hagan el alunizaje en la tienda de Serrano y se lleven todos los bolsos…

– Moi: jajajjaja… La comunicación sólo puede ser aspiracional, aunque vendas ruedas de molino, aunque vendas huevos fritos podridos. La comunicación creativa es la única que vale en consumo.

Algo está cambiando de nuevo. ¿Y quien mejor que nosotros para anticiparnos?

– Popy Blasco: Para alcanzar una notoriedad real hay que radicalizarlo todo al máximo, aunque a las marcas les de miedo. Los consumidores que estamos en redes sociales somos muy avanzados y ya no abrimos todos los eventos a los que nos invitan, ni pinchamos en todos los links que nos pasan. Demasiados vídeos, demasiadas fiestas que se parecen unas a las otras. Solo hay que hacer barbaridades, como ésta… sólo haciendo cosas así uno le pasa un vídeo a un amigo y este a otro…

SOULWAX ‘MACHINE’ from Radio Soulwax on Vimeo.

– Moi: ¡Es una maravilla! Yo soy radical… pero las marcas están gestionadas por gente conservadora… La g-e-n-t-e, es conservadora.

– Popy Blasco: Así les va. Así no van a ninguna parte hoy en día. Para hacer una medianía, mejor no hacer nada. En época de sobredosis de información, la única manera es el “no va más”. Todo tiene que estar muuuuy arriba todo el rato.

Ahí tenéis la respuesta: ARRIBA. Alto, más alto, y verás como te oyen. El consumidor moderno sólo quiere intensidad.

…Próximamente: el Tr@nstorno Límite de la person@lid@d

Imagen: YSL 1994